Juego patológico II. Detectando falsas creencias.

Siguiendo con la línea anteriormente descrita del juego patológico, en las personas en esta situación aparecen algunas creencias que se asumen como verdaderas, hasta el punto de llegar a normalizarlas.

  • Ilusión de control: supone la creencia de que el azar no influye en el juego y que se poseen estrategias que permiten ganar. Cuanto más se cronifica el problema del juego, más aumenta esta creencia. Independientemente de los conocimientos sobre el deporte, en todas las apuestas hay una parte importante de azar, además, si el juego es el que te controla a ti, dará igual lo mucho que sepas sobre él. Lo que sí está bajo tu control, es usar el juego de forma responsable.
  • Explicaciones post-hoc o predicción del resultado: creencia de haber predicho el resultado una vez ocurrido, por ejemplo, “ya sabía yo que el Gordo iba a caer en 7”. Las apuestas se rigen por el azar y no dependen de la buena suerte, no podemos prever el resultado, ya que no está bajo nuestro control. Antes de saber el resultado el cerebro de forma inconsciente valora infinidad de posibilidades, aunque una vez conocido, creerás haberlas adivinado previamente.
  • Atribución flexible: tendencia a atribuir los éxitos a las habilidades personales y los fracasos a factores externos.
  • Heurístico de representatividad: se crea dependencia entre eventos que en principio son independientes, considerando cada una de las jugadas como sucesos relacionados, de forma que el resultado de las primeras jugadas determinará el resultado de las siguientes. Hace que el jugador realice predicciones y crea que los resultados se pueden anticipar atendiendo a las jugadas anteriores, por ejemplo, se dice que una máquina recreativa “está caliente” cuando lleva tiempo sin dar premios, “hoy la suerte está de mi lado, ayer perdí por muy poquito, rocé la suerte con la punta de los dedos, habrá que seguir intentándolo” ó “cuando se pierde muchas veces significa que la ganancia está por venir”. Las apuestas o las partidas son independientes entre sí.
  • Heurístico de disponibilidad: la facilidad con la que un evento puede ser rescatado de la memoria afecta a la probabilidad de los juegos, por ejemplo, publicitar a los ganadores de la lotería hace que parezca más probable ganar que perder porque se recuerda más. La publicidad y el marketing emiten mensajes que apoyan estas falsas creencias, y la sociedad hace que podamos llegar a dar por ciertas estas falsas ideas, lo que nos puede precipitar a un comportamiento de riesgo o, en el caso de que haya una adicción al juego, puede facilitar su comportamiento arriesgado, además, se hace de una forma atractiva para incentivar las ventas. Por otro lado, para las apuestas deportivas, se utilizan a veces referentes del deporte como forma de generar confianza, y hacer creer que si esa persona es la que lo anuncia, el juego es fiable y seguro.

Si te identificas con estas cuestiones, estás a tiempo de pedir ayuda, te animo a ello.