ACCIÓN OPUESTA PARA CAMBIAR LAS EMOCIONES

Las emociones son reacciones fisiológicas del cuerpo ante los estímulos del ambiente, o internos. Estas se manifiestan de forma intensa cuando nuestro cerebro interpreta que ese estímulo podría ser amenazante para nosotros. En muchas ocasiones, las emociones se asocian a una urgencia, es decir, nos hacen comportarnos de forma que tratemos de solucionar la situación cuanto antes. Un ejemplo de ello podría ser cuando tenemos miedo al caminar por una calle oscura. Al caminar con intranquilidad, hace que tengas más ganas de aumentar el paso, sin embargo, cuanto más rápido caminas, más aumenta la emoción de miedo. Probablemente, cuando estés a salvo, la emoción será más intensa, y estarás más asustado que dentro de la propia calle.Niña, Mujer, Rostro, Retrato, Ojos

La acción opuesta supondría hacer lo contrario a lo que la emoción nos pide. La finalidad de esta técnica consistirá en calmar la emoción, en lugar de intensificarla. Es importante destacar, que esto sólo debe practicarse, cuando las emociones no se ajusten al contexto, y sean tan intensas que nos cueste autorregularnos.

 

Para conseguirlo, necesitamos que nuestra postura corporal, nuestra cabeza, voz, pensamientos y conducta, sean opuestas a la dirección del impulso. Proponemos algunos ejemplos:

 

Ante el miedo: debemos acercarnos y explorar. Afrontar los acontecimientos, personas o lugares que nos generan miedo, disminuye la necesidad de huir, y cuando más se repita, menos dificultad tendremos de volver a exponernos.

 

Ante el enfado: retírate de la situación por un momento. Tómate un espacio y respira para poder volver desde otra perspectiva.

 

Ante la tristeza: mantente activo. Es necesario que aumentes las actividades que te generan placer y evites permanecer mucho tiempo en la cama.

 

¿Cómo hacerlo?

  1. Identifica la emoción que estás sintiendo
  2. Pregúntate si esta emoción es congruente con el contexto, y si por el contrario, necesitas regularla
  3. Identificar qué impulso acompañaría a la emoción que estamos experimentando (¿hacía donde me lleva?, ¿qué me pide?)
  4. Piensa cómo sería la acción opuesta
  5. Realízala
  6. Repítela si te ha funcionado

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