Eco & Narciso
Cuenta la mitología griega que Eco era una ninfa de gran belleza, su boca profería siempre las palabras más bellas que uno podía escuchar. Debido a dichas cualidades excepcionales, Zeus le había encomendado una tarea, distraer a la diosa Hera (esposa de Zeus) para que así él pudiese escabullirse de la vista de su mujer. Cuando Hera fue consciente del engaño y vio el papel que Eco había desempeñado en las constantes traiciones de su marido, decidió castigar a Eco arrebatándole su preciosa voz y condenándola a repetir tres veces la última palabra que dijese la persona con quien mantuviese una conversación. Desprovista de voz, incapaz de comenzar ninguna conversación y con la obligación de repetir de forma continua las últimas palabras que le dijesen en cada conversación. Eco decidió esconderse y perder todo contacto con los demás dioses y seres humanos.
La condena a la que se vio sometida le hizo permanecer escondida en una cueva hasta que cierto día algo cambió. Descubrió paseando por la linde del bosque a un joven de apuesto rostro cuyo nombre era Narciso.
La hermosa apariencia de Narciso embelesaba a todos los hombres y mujeres. Allá por donde fuese, todo eran palabras y miradas de admiración para el apuesto joven. Eco tampoco pudo resistirse a la hermosa apariencia y belleza de Narciso. La imposibilidad de Eco de poder mantener una conversación con Narciso le llevo a limitarse a seguirle durante sus largos paseos. Los días se sucedían y de forma rutinaria Eco escoltaba discretamente a Narciso en cada uno de sus paseos. Cierto día, Eco cometió una imprudencia. La distancia a la que había seguido a Narciso era tan escasa que al pisar una rama, el ruido al quebrarse la misma hizo que Narciso se percatase de la presencia de la ninfa. Incapaz de mantener una conversación con Narciso, Eco pidió ayuda a los animales del bosque para que así estos le ayudasen expresarle su amor a Narciso. Una vez se lo comunicaron, Narciso se limitó a burlarse de Eco y prosiguió con su paseo. La vergüenza y humillación que provocó Narciso hicieron que Eco nunca más saliese de su cueva, hasta que se hizo uno con ella.
Este acto de crueldad no pasó desapercibido para la diosa Némesis, quien castigó la soberbia de Narciso condenándolo a enamorarse de su propio reflejo. En una de sus largas caminatas, Narciso vio su reflejo en el agua y quedó totalmente prendido de su reflejo, Fue su vanidad la que hizo que muriese de inanición al no poder despegar su mirada del reflejo tan hermoso de su imagen. En el lugar donde yacía su cuerpo creció un flor cuyo nombre desde ese día fue el de Narciso (Tapia, 2020).

Trastornos de la personalidad:
A menudo en nuestro día a día conocemos a personas cuyos rasgos y forma de ser nos recuerdan tanto a la de la ninfa Eco, incapaz de comunicarse con sus propias palabras, y de Narciso, quien sucumbió como consecuencia de su soberbia y vanidad. Si bien el término “Ecoismo” o “Síndrome de Eco” apenas ha trascendido en la literatura científica, tratando de definir a quienes viven bajo el yugo de personas narcisistas, el concepto de Narcisismo ha sido empleado para hacer referencia a uno de los diez principales trastornos de la personalidad presentes en el manual de criterios diagnósticos del DSM-V, el trastorno de la personalidad narcisista.
Los trastornos de la personalidad hacen referencia a aquellos patrones permanentes de experiencia interna y del comportamiento que se desvían significativamente de las expectativas de la cultura propia del sujeto que experimenta dicho trastorno. Este tipo de trastornos, tienen su inicio en la adolescencia o en la edad adulta temprana y se caracterizan por ser fenómenos generalizados, inflexibles y estables a lo largo del tiempo. La presencia de los trastornos de la personalidad en el día a día de las personas que los padecen generan malestar y un deterioro significativo en sus relaciones familiares, amistades y demás interacciones sociales (American Psychological Association, 2022).

Asimismo, los trastornos de personalidad pueden ser divididos en 3 grupos distintos constituidos por las similitudes descriptivas de los trastornos: En el grupo A o grupo excéntrico se encuentran los trastornos de la personalidad paranoide, esquizoide y esquizotípica. Aquellas personas que presentan alguno de estos trastornos de la personalidad presentan conductas y comportamientos caracterizados por una gran ambición, competitividad, ira, impaciencia y aumento del estado de alerta. El grupo B o grupo emocional está compuesto por los trastornos de la personalidad antisocial, límite, histriónica y narcisista. Siendo personas caracterizadas por ser excesivamente emocionales o erráticas. Por último, el grupo C o grupo ansioso lo conforman los trastornos de la personalidad evitativa, dependiente y obsesivo-compulsiva. Siendo individuos que se suelen caracterizar por ser personas ansiosas o excesivamente temerosas.
Si bien esta distribución grupal resulta de gran utilidad en el plano más académico para ver las características comunes de los grupos, en el ámbito de la práctica clínica se ve acusado por ciertas limitaciones, ya que a menudo la presencia de un trastorno de la personalidad puede llegar a ser comórbido con otro de los trastornos de la personalidad perteneciente a otro grupo diferente.
Trastorno de la personalidad Narcisista:
El término narcisismo fue introducido en el año 1898 por el médico y sexólogo Havelock Ellis para abordar el autoerotismo desde el campo de la psicología. Años más tarde, el padre del psicoanálisis Sigmund Freud se valdría de este mismo término para describir la actitud de ensimismamiento con uno mismo y de autoamor. El termino Narcisista desde su aparición en el campo de estudio del psicoanálisis ha ido evolucionando con el paso del años hasta llegar a formar parte de los trastornos de la personalidad descritos en el DSM-V (Belloch & Fernández-Álvarez, 2010) .
La personalidad narcisista se caracteriza por su tendencia a la grandiosidad, a la autoimportancia y a la hipersensibilidad en la valoración de los demás. Son personas carentes de empatía y generosidad, llegando en muchas ocasiones a considerarse individuos merecedores de un trato privilegiado y se embarcan en fantasías de éxito, belleza y prestigio teniendo, una necesidad exhibicionista de atención y admiración. También destacan por ser individuos muy envidiosos y descalificadores con las personas que han conseguido buena reputación social.

Esta distorsión de la realidad les lleva a vivir a menudo a través de la fantasía, no aceptando las reglas de la realidad ni los propios defectos o limitaciones. Esta falta de contacto con la realidad, a menudo les lleva acabar tiranizando a sus familiares y amigos, a los que consideran muchas veces responsables de sus propias frustraciones y fracasos. Por último ha de ser destacado su carácter presumido, fatuo, egoísta y poco dado a inspirar afecto o aprobación, motivo por el cual muchas veces acaban viviendo en soledad, pues únicamente son capaces de convivir con aquellas personas que toleran sus desconsideraciones (Ruiloba, 2015).
Como hemos comentado anteriormente, los trastornos de la personalidad pueden verse acompañados de la presencia de otros trastornos de la personalidad, en concreto, dentro del trastorno de la personalidad narcisista, las personas que lo sufren a menudo presentan también características propias del trastorno de personalidad, histriónico, antisocial y límite. Siendo también habitual la presencia de dificultades del aprendizaje y en los procesos de socialización durante la etapa escolar.
¿Tiene tratamiento el trastorno de la personalidad narcisista?
Como se puede deducir de lo anteriormente descrito, los trastornos de personalidad, conllevan importantes alteraciones en la gestión de las emociones, así como dificultades persistentes a la hora de aprender y poner en práctica las habilidades sociales. Cabe destacar la dificultad en el tratamiento de este tipo de trastornos, ya que la colaboración por parte del individuo que acude a terapia, así como del medio social que le rodea es muy escasa. Ha de ser tenido en cuenta también la presencia de anosognosia, o falta de conocimiento parcial o total de las propias limitaciones de los pacientes, por parte de quienes sufren este tipo de trastornos de la personalidad. Y aunque no podemos hablar de curación en el sentido estricto de la palabra, haciendo referencia a la ausencia total de sintomatología patológica, lo cierto es que la presencia de tratamiento psicológico y terapéutico atenúa de forma significativa el perfil psicopatológico del paciente. Reduciendo de esta manera su conflictividad con el medio que le rodea, y por consiguiente, generando un incremento del bienestar y alivio en sus relaciones sociales (Ronningstam & Weinberg, 2023).
Psicoterapia:
A través de la psicoterapia se pueden lograr grandes mejoras en la calidad de vida tanto de quienes padecen trastorno de la personalidad narcisista como de su circulo social más próximo. Los objetivos a trabajar en terapia son muy variados, destacando principalmente el aprendizaje y mejora a la hora de entablar relaciones con los demás, así como trabajar la gestión de las emociones. Un objetivo orientado a tratar de que la persona sea capaz de relacionarse de forma efectiva y saludable con los demás, llegando a entablar relaciones estrechas, agradables y gratificantes.

De igual manera, la autoestima de los pacientes ha de ser trabajada , buscando la aceptación y reconocimiento de las propias capacidades y habilidades para establecer objetivos y metas realistas. La psicoterapia puedes estar enfocada tanto al control de los momentos de crisis, donde los síntomas propios de este trastorno son más intensos, así como acompañar y proporcionar tratamiento psicológico de forma continuada para la consecución de objetivo y metas a largo plazo. Por último, cabe destacar los beneficios de involucrar en algunas de las sesiones a familiares, amigos o gente cercana a la persona para trabajar las competencias interpersonales en terapia.
Referencias:
American Psychological Association. (2022). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders.
Belloch, A., & Fernández-Álvarez, H. (2010). Tratado de trastornos de la personalidad.
Tapia, J. (2020). Mitología griega: Cuna de Occidente. Plutón Ediciones.
Ronningstam, E., & Weinberg, I. (2023). Narcissistic Personality Disorder: Patterns, Processes, and Indicators of Change in Long-Term Psychotherapy. Journal Of Personality Disorders, 37(3), 337-357. https://doi.org/10.1521/pedi.2023.37.3.337
Ruiloba, J. V. (2015). Introducción a la psicopatología y la psiquiatría.