Donald Woods Winnicott (1896–1971), pediatra y psicoanalista británico, desarrolló este concepto dentro de su teoría del desarrollo emocional temprano. Su objetivo fue romper con la idea de la “madre perfecta” y ofrecer un modelo más realista y humano de maternidad. Pero, ¿qué es una madre suficientemente buena?
La madre suficientemente buena es responde de manera sensible y adecuada a las necesidades del bebé la mayor parte del tiempo, pero no siempre por que nadie es perfecto.
- Al principio, el bebé es completamente dependiente y la madre tiende a estar altamente disponible y adaptada.
- Con el tiempo, de forma natural, la madre reduce esa adaptación y el bebé aprende a tolerar la frustración y a desarrollar recursos internos para calmarse.
Winnicott distingue tres funciones que conforman a la madre suficientemente buena:
- Proporciona sostén (holding): esto es, generar un entorno seguro y estable, atendiendo las necesidades físicas y emocionales del bebé.
- Realiza el manejo (handling): interactúa físicamente con el niño de manera que este desarrolle una imagen corporal coherente y una sensación de integridad.
- Presenta el objeto (object presenting): promueve la integración del bebé a la realidad externa de manera que, se favorezca la transición de dependencia absoluta a una relativa.
Cuando hablamos de ser una madre «suficientemente buena” no significa mediocre o «mala madre», sino que estaríamos refiriéndonos a una madre ajustada y adaptativa que permite y favorece el desarrollo emocional adecuado del bebé sin anular su autonomía. Es necesario tener en cuenta varios puntos claves a la hora de ahondar en dicho concepto y que se encuentran estrictamente relacionados con el desarrollo de un apego seguro materno-filial:
- Ella no elimina el malestar, sino que acompaña en el proceso de regulación emocional.
- La frustración moderada constituye un elemento esencial para el desarrollo del bebé pues le permite construir su confianza y explorar el entorno.
- Los errores o desconexión puntual no dañan el vínculo que se forma con el bebé siempre y cuando haya una reparación posterior (retomar el contacto, pedir perdón, reconectar emocionalmente).
Dentro del desarrollo de este concepto, Winnicott distingue varias etapas:
| Etapa | Descripción | Función del rol materno |
| 1. Preocupación maternal primaria | Periodo de alta sensibilidad emocional que ocurre en el embarazo y primeros meses. La madre está centrada casi exclusivamente en el bebé. | Permite comprender y anticipar las necesidades básicas del recién nacido (alimentación, sueño, contacto). |
| 2. Desilusión progresiva | La madre ya no puede responder de forma perfecta todo el tiempo. Aparecen pequeños fallos inevitables, humanos. | Los “fallos” controlados ayudan al bebé a tolerar la frustración y desarrollar resiliencia. |
| 3. Independencia relativa | El niño empieza a sentirse seguro incluso sin la presencia constante de la madre. | La madre ofrece un entorno estable desde el cual el niño puede explorar. |
Bibliografía
Alazraki, J. E. (2019). El concepto de madre suficientemente buena en la obra de Winnicott (Doctoral dissertation).
Del Olmo, J. D. (2024). Entre aciertos y errores, la naturaleza humana. In Ponencia en el panel “Padres–madres. Versiones clínicas. Fallos y aciertos”. Asociación Escuela Clínica Psicoanalítica con Niños y Adolescentes de Madrid (AECPNA).
Dos Reis, C. E. (2012). La madre suficientemente buena de Winnicott: La pulsera de luz. Trópicos. Revista de Psicoanálisis Año XX, 1, 123-130.