Este término fue conceptualizado por primera vez por Gregory Bateson, dentro de la teoría de la comunicación humana, relacionado con dinámicas familiares y patrones de interacción disfuncionales.
¿En qué consiste el «doble vínculo?
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Es una forma de comunicación en la que una persona recibe dos o más mensajes que se contradicen entre sí.
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Coloca al receptor en una posición en la que, independientemente de la acción que tome, siempre estará equivocado.
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Estos patrones suelen darse en relaciones significativas y repetirse hasta convertirse en situaciones esperadas, lo cual hace que tengan un alto coste emocional. No es una situación puntual, sino un patrón recurrente.
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Normalmente, el emisor del mensaje se encuentra en una situación de poder.
Los mensajes pueden ser recibidos por el mismo o diferentes canales, Por ejemplo, alguien podría decir: «Quiero que seas honesto conmigo, no me gusta que me mientas», y reaccionar con rechazo u hostilidad cuando la persona revela algo que le desagrada. Otro ejemplo sería: «Quiero que seas libre de tomar tus decisiones, pero no me decepciones». En cualquiera de estos casos, la persona receptora se encuentra atrapada en una situación donde cualquier decisión conlleva una consecuencia negativa.
¿Cuáles son las consecuencias de este tipo de comunicación?
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Inseguridad. Las contradicciones en los mensajes crean un entorno de incertidumbre, donde la persona nunca sabe qué hacer ni cómo responder sin arriesgarse a un posible conflicto o desaprobación.
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Ansiedad. La incertidumbre sobre qué hacer aumenta la tensión emocional.
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Culpa. Siempre existe la sensación de estar fallando, lo cual refuerza la percepción de que las acciones que realicen no serán suficientes o correctas.
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Confusión. Las contradicciones generan un estado de desconcierto constante.
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Indefensión aprendida. Con el tiempo, pueden resignarse y adoptar una actitud pasiva.
¿Cómo puedo manejar estos mensajes?
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Identificarlos. Reconocer el doble vínculo es fundamental para entender que la contradicción se encuentra en el mensaje, no en tu respuesta.
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Solicitar claridad. Si se trata de alguien cercano, aborda la situación con calma y expresa cómo te sientes, usando frases como: «Cuando dices [esto], me siento confundido/a porque percibo mensajes contradictorios. ¿Qué esperas exactamente de mí?
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Buscar ayuda profesional. Si el impacto emocional de los dobles vínculos es significativo, un profesional puede ayudarte a identificar patrones y trabajar en estrategias para manejarlos.